Como ya sabemos, el día 8 de febrero se celebra el Día Internacional de la Mujer, originalmente llamado Día Internacional de la Mujer Trabajadora. Por eso hemos considerado interesante dedicar dos clases para conocer y valorar el papel que ha tenido, tiene y tendrá la mujer dentro del mercado laboral.
Para tener un conocimiento previo sobre la situación de las mujeres en la historia, las compañeras Rosario, Inma Romero y Jovanka, han dedicado sus dos horas de exposición a explicarnos la trayectoria vital de la mujer desde la Prehistoria hasta nuestros días.
Haciendo un breve repaso, nos encontramos que la mujer en la Prehistoria tenía un papel fundamental, pues cuidaba a los miembros de la sociedad, pero compartía tareas con los hombres (se daba igualdad)
En la edad clásica, la mujer en Grecia tenía el mismo nivel que un esclavo, pues carecían de derechos y eran excluidas socialmente. En esta época, comienza el asociacionismo, lo que provoca grupos marginales. En Roma, la situación era muy similar pero sí que es verdad que la mujer tenía más participación social y más derechos.
En la Edad Media, que se trata de una época oscura en la historia, resalta el derecho de pernada, es decir, es un derecho feudal que teóricamente establecía la potestad señorial de tener relaciones sexuales con toda doncella. Aquí la mujer no tiene alma y en la religión, estaban muy mal vistas. Además, la mayoría eran analfabetas. Y en cuanto al trabajo, la mujer está totalmente subordinada al hombre; tiene un papel reproductivo.
En la Edad Moderna, el papel de la mujer cambia; eran acusadas como provocadoras porque iban con escotes y por eso se dice que eran utilizadas como utensilio sexual.
Es en la Edad Contemporánea cuando se produce un cambio radical; la mujer podía salir de casa para trabajar. En esta época, la mujer se incorpora al mundo laboral porque era necesario mano de obra barata en las industrias textiles. Además, debido a las guerras acaecidas, los hombres estaban bastante ocupados y se necesitaba mucha mano de obra. Se produce una segregación laboral.
En este contexto, la mujer carece de educación formal, de ahí que sus oportunidades sean limitadas. No es hasta después de la dictadura franquista cuando la educación es obligatoria para todos.
En la edad actual, aunque muchas mujeres se encuentren trabajando, sabemos que han de enfrentarse a muchos obstáculos en el mundo laboral (vinculación al trabajo doméstico, se le impide acceder a cargos superiores, se le discrimina por sexo, necesita conciliar su vida laboral y doméstica, el salario es inferior al de los hombres, sufre acoso laboral, la maternidad provoca discriminación, las tasas de paro es mayor en mujeres…)
Por tanto, cada vez más estamos dándonos cuenta que la mujer está en riesgo de exclusión y por ello, debemos intervenir para mejorar la situación de la mujer dentro del mundo laboral. Para ello, algunas propuestas de intervención podría ser informar sobre los derechos de la mujer, proponer técnicas para prevenir todos los obstáculos anteriormente nombrados, ofrecer educación a las mujeres a través de cursos formativos (es decir, educar en valores), sensibilizar tanto a la mujer como al hombre dentro de la sociedad, informar también a las mujeres sobre dónde deben acudir si sufren discriminación laboral… De ahí, la importancia nuestra labor como futuros educadores sociales y sobre todo, la implicación de nosotras, las mujeres, que tenemos que luchar por la igualdad y reivindicar nuestros derechos.
A la siguiente semana, Luis y Rocío Nieto, retomaron de nuevo el tema pero adentrándose más de lleno en lo que supone la situación de la mujer en el mercado laboral.
Ya dijimos en la clase anterior que la mujer ha de enfrentarse a una multitud de dificultades a la hora de incorporarse al mundo laboral estando en el siglo XXI como estamos. Sobre todo, es importante resaltar la desigualdad tan grande que se refleja entre un hombre y una mujer dentro de un trabajo: no se dan las mismas condiciones de trabajo, pues un hombre tiene muchas más oportunidades que una mujer en el trabajo, la diferencia de salarios es óptima, pues los hombres cobran más que las mujeres aunque el trabajo sea similar; discriminación hacia las mujeres y sobre todo, si están embarazadas; las mujeres no pueden acceder a puestos superiores mientras que los hombres sí, etc.
Al respecto, es importante destacar algunas teorías que explican por qué ocurre esto, entre ellas resaltamos:
- Teorías de la diferencia. Se caracterizan por considerar que las mujeres tienen una visión distinta de la realidad social. Éstas se basan en la consideración de lo diferente, es decir, la mujer es diferente al hombre. Y por último, también señalan que las mujeres necesitan una cultura adaptada a su naturaleza.
- Teorías de la desigualdad. Defienden que los hombres y las mujeres están situados en una posición desigual (las mujeres tienen menos status social, poder…) y esta desigualdad es fruto de la misma organización de la sociedad.
- Teorías de la opresión de género. Se basan en que el patriarcado constituye una estructura básica de poder que ha provocado la desigualdad de género. En este sentido, la propiedad de género es exclusiva de los hombres, que cosifican a las mujeres y las mantiene dependientes de quienes la dominan.
- Teoría del techo de cristal. Esta teoría es muy conocida y de hecho, es la que más se da en la actualidad, que consiste en esa barrera a la que las mujeres no pueden ascender laboralmente, es decir, se limita el acceso de las mujeres a los puestos de poder mientras que los hombres escalan estos puestos a una velocidad asombrosa. De hecho, según datos de la Comisión Europea, los hombres tienen el doble de posibilidades de lograr puestos de gestión, y más del triple de acceder a cargos superiores de dirección.
Para superar estas barreras, comentaba los compañeros en su exposición, que las mujeres deciden abandonar su carrera profesional por cuenta propia para hacerse empresarias y gestionar así su tiempo y ver cumplidas sus expectativas profesionales y personales.
Para acabar con todo esto, resultaría interesante que desde las mismas Administraciones Públicas impulsen medidas de fomento y gestión para así avanzar en la quiebra de este techo de cristal y avanzar en una sociedad más justa y equitativa (conseguir la igualdad)
Una alternativa a todo lo que está pasando con la situación laboral de estas mujeres la presenta el Instituto Andaluz de la Mujer, que realiza actividades de información a las mujeres sobre su derechos y los recursos disponibles, también realiza atención directa a las mujeres, primordialmente a través de sus Centros provinciales, los Centros Municipales de información a la Mujer, las Unidades de Empleo de Mujeres y el Teléfono 900 200 999 de Información a las Mujeres y de asesoramiento legal. Se trata de un recurso actual que lucha para mejorar la inserción laboral de las mujeres o su mantenimiento en el empleo.
Desde el IAM se trabaja sobre todo, la conciliación laboral, familiar y personal, sensibilizando sobre la necesidad de que mujeres y hombres compatibilicen tiempos y espacio y responsabilidades en la vida laboral, familiar y personal. Por otro lado, se trabaja también la formación, donde se hace llegar a las mujeres la importancia que tiene la Administración electrónica para facilitar las gestiones y trámites sin necesidad de desplazamientos, así como para transformar la propia Administración y hacer que el sector público responda de manera rápida, ágil y eficaz a las demandas de ciudadanos y ciudadanas, y de las empresas.
Y para terminar, como en todas las intervenciones educativas, la figura del educador es importante a la hora de prevenir que se produzcan situaciones de este tipo. Para ello, lo que siempre digo y no dejo de pensarlo es que se debe concienciar a la sociedad en general pero sobre todo, a los niños desde temprana edad hay que darles una coeducación para prevenir desigualdades futuras. Para ello, decían los compañeros de exposición, que sería interesante elaborar programas de sensibilización en los centros educativos, donde el niño aprenda a no distinguir por sexo. La verdad es que esta alternativa la veo importante pero más que eso, lo que yo propondría como futura educadora social es hacerles saber desde pequeños todos los derechos y deberes que tenemos como ciudadanos dentro de la sociedad, ya se trate de hombres o de mujeres, es decir, que desde chicos estén concienciados sobre los derechos de cada uno para así acercarlos más a la igualdad en un futuro.
En cuanto al trabajo, los empresarios deben concienciarse de que una mujer puede valer lo mismo que un hombre a la hora de enfrentarse al mundo laboral. Para ello, es importante que el empresario fomente la igualdad de oportunidades en todos los aspectos (labores a desempeñar, salarios, movilidad)
Y en cuanto a la vida personal, concienciar también que el trabajo doméstico es tan valorado como cualquier otro y que el hombre debe ayudar a la mujer a desempeñar tareas domésticas y en el cuidado de los hijos.
En conclusión, hemos podido comprobar que la situación de la mujer ha cambiado mucho desde la prehistoria hasta la actualidad pero todavía, en el siglo XXI como estamos, debería darse mejores condiciones que ayuden a mejorar la situación de la mujer con respecto a su inserción laboral. Considero que en los tiempos que tenemos, las mentes de empresarios y ciudadanos sigue siendo muy cerrada; por ello debemos implicarnos en eliminar todos esos estereotipos, prejuicios y discriminación que existe hacia las mujeres y luchar por una sociedad igualitaria, donde las mujeres puedan gozar de las mismas oportunidades que los hombres. Para ello, es también primordial que sigan existiendo asociaciones y programas que apoyen a la mujer y sobre todo, la figura de un educador social en todos aquellos ámbitos donde resulte necesario una concienciación para conseguir una mejora en la situación actual de las mujeres.
Para terminar, debo decir que el tema me ha resultado bastante interesante porque de esta manera hemos resaltado la figura de la mujer dentro de la sociedad, algo que se encuentra un poco perdido en los tiempos que vivimos. Además, debo decir que me han encantado las dos exposiciones dedicadas a dicho tema y con ellas he aprendido bastantes cosas; una de ellas, a valorarme más como mujer porque en un futuro, nosotras podremos conseguirlo. Aquí os dejo una imagen que refleja muy bien que no podemos perder las esperanzas de conseguirlo, pues nosotras podemos.


Buen comentario y buena unión de las dos exposiciones en una sola entrada.
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